Declaración de Diego Nuñez, septiembre de 1783.

 Dos palabras acerca de la fuente que integran esta edición. Se trata de las declaraciones de cautivos existentes en la sección Comandancia de Fronteras de la Sala Novena del Archivo General de la Nación y otros legajos del mismo fondo documental. Su texto ha sido modernizado para facilitar la lectura de un público amplio y no solo académico.

Declaración de Diego Nuñez, septiembre de 1783

En la frontera de Luján, a veinticuatro días del mes de septiembre de mil setecientos ochenta y tres, de orden del Comandante Interino Don Francisco Balcarce hice comparecer ante mí, y testigos, a Diego Nuñez, a quien llevaron cautivo los indios, del Partido de Luján en el mes de Agosto próximo pasado, a fin de interrogarle sobre el insulto que ejecutaron, le recibí Juramento que hizo, y celebró por Dios nuestro Señor, y una señal de Cruz, bajo del cual prometió decir verdad de lo que supiere, y le fuere preguntado, y siéndole.

Preguntado: Dónde lo cautivaron los Indios. Responde Que de la chacra del difunto Melián lo cautivaron los Indios en el mes de Agosto pasado.

Preguntado: Qué cacique lo apresó, y de qué nación eran los Indios. Responde: Que el cacique se llamaba José Medina, y la Indiada era de tierra adentro Auca.

Preguntado: Qué número serían los que nos insultaron en dicho tiempo. Responde: Que en su juicio serían como tres mil Indios, y que no tiene duda, por haberlo comunicado con dos Indios Ladinos.

Preguntado: Cuántos cientos hacen un millar. Responde: Que diez cientos, y que por eso se hace cargo serían treinta cientos.

Preguntado: Qué rutas o caminos siguieron desde que emprendieron la retirada. Responde: Que el día que salieron por Navarro fueron a parar a la Laguna del Pescado, y que al siguiente día pasaron del otro lado del Salado en la Cerrillada.

Preguntado: Si las marchas que llevan las hacían en un cuerpo o separados en divisiones. Responde: Que marchaban divididos unos de otros con las haciendas.

Preguntado: Qué días tardaron en llegar a las tolderías, y a dónde se dividieron. Responde: Que llegaron a los diez días a los toldos, y que se separaron desde el lado sur de la Cerrillada, siguiendo los Rancacheles a la parte de Salinas, otros para el Volcán, y otro al centro de las Sierras, que son los que lo llevaron cautivo.

Preguntado: Cómo se llama el paraje de las tolderías donde fue llevado. Responde: Que es a la derecha de la Sierra de la Ventana inmediato a Guaminí.

Preguntado: Qué día hizo fuga de la toldería, y con qué caballos. Responde: Que el jueves de la semana pasada a la madrugada con tres caballos; que a los cuatro días de su marcha encontró a la partida que de esta frontera corría el Campo, y que con el de hoy cuenta de camino siete.

Preguntado: Qué tiempo estuvo cautivo en la toldería. Responde: Que no sabe fijamente los días, que le parece serían como quince o dieciséis.

Preguntado: Qué conversaciones ha oído a los Indios contra nosotros. Responde: Que le dijeron en varias ocasiones los Ladinos como habían mandado decir a los Sargentos Mayores que les despachasen a los Indios que se tenían acá, y que ellos entregarían los cautivos nuestros, para de este modo asegurar la Paz.

Preguntado: Qué ha oído a los dichos sobre el viaje de Salinas. Responde: Que oyó decir varias veces, que ojalá fueran ya para [arriarse] de las Pulperías, y haciendas que llevasen.

Preguntado: Diga, y declare circunstancialmente cuánto les haya oído, respecto [ilegible] surtirle alguna inteligencia. Responde: Que en caso de no aventar las paces destruirían enteramente la Guardia de Navarro, y se introducirían en sus insultos hasta muy adentro de las estancias. Que le dijo el Indio Ladino que era su muy amigo, que los Caciques tenían dispuesto de aquí a dos lunas venir a dar el Zanjón. Que el cacique su Amo le preguntaba si se animaba a guiarlo a la Matanza, o si se perdiese en el camino, que le respondió que sí se animaba. Que a los tres días de haber llegado a las tolderías llegaron también Indios de los que habían ido a Patagones trayendo aguardiente los que dijeron que por aquellas partes estaban buenos con ellos, los cristianos; que a estos no podían hacerles nada por tener casas debajo de tierra. Que después de haber vendido del aguardiente en la toldería de su amo pasaron a la de Loncoy con el mismo fin.

Mayo, Carlos (Ed.), Fuentes para el estudio de la frontera, voces y testimonios de cautivos, fugitivos y renegados. (1752-1790), Grupo Sociedad y Estado “Ángela Fernández”, F.H., Depto. De Historia, UNMdP, 2002, pp.(54:56).

Edición y corrección: Van Hauvart Duart, Maximiliano L. Estudiante de Letras. FH, UNMdP.

Carlos Van Hauvart

Carlos Alberto Van Hauvart
Es Profesor por la Facultad de Humanidades de la UNMdP, docente regular en la Carrera de Historia de la FH, en las materias de Americana Contemporánea y Didáctica y Practica de la Enseñanza. Miembro del GEL, CeHis, FH, UNMdP. También es Profesor Regular en la materia Historia del Ciclo Básico del Colegio Nacional Dr. Arturo Umberto Illia, Departamento de Ciencias Sociales, UNMdP.

También te podría gustar...