Declaración de Juan de Salazar, octubre de 1790.

 Dos palabras acerca de la fuente que integran esta edición. Se trata de las declaraciones de cautivos existentes en la sección Comandancia de Fronteras de la Sala Novena del Archivo General de la Nación y otros legajos del mismo fondo documental. Su texto ha sido modernizado para facilitar la lectura de un público amplio y no solo académico.

Declaración de Juan de Salazar, octubre de 1790

 Declaración de Juan de Salazar hallado por la partida exploradora del campo a cargo del cabo de blandengues de esta Guardia de Luján Franco Romero la mañana del 30 de septiembre en las inmediaciones del Salado.

 Dice se llama Juan de Salazar hijo de Juan y de María Medina natural del río de las Medinas jurisdicción del Tucumán, que hace mas de quince años se halla en esta Provincia de Buenos Aires sirviendo de peón, donde hallaba que trabajar en ejercicio del campo, y particularmente ha trabajado en la Villa de Luján con varios vecinos de ella: Que viniendo de la ciudad de Buenos Aires el declarante a buscar que trabajar hacia las chacras de Navarro halló en las inmediaciones del río de las Conchas afuera; cerca del Monte de Marquez, en el campo, a cuatro hombres con el número de treinta caballos poco más o menos, quienes le preguntaron si se quería conchabar para salir al campo a potrear y cuerear pieles de tigre, y le darían por su trabajo siete pesos mensuales, y pareciéndole buen conchabo aceptó el partido, quedando por peón de Mariano Serrano, que le parece es cordobés, y hacia cabeza de la referida partida. Que desde aquel instante emprendieron su marcha y desde luego reconoció el exponente que aceleraban mucho el viaje pues toda la noche caminaron y fueron a amanecer bien lejos aunque no sabe el paraje donde descansaron un poco al amanecer y prontamente volvieron a seguir el viaje hasta completar cinco días, al cabo de los cuales empezaron a correr yeguas y cuerear tigres; Que a los veintitrés días de estar en el campo haciendo esta faena, dio con ellos una partida de indios cuyo número sería el de cuarenta desarmados, cuya causa fue suficiente a que el patrón del declarante con los otros tres que son Pedro Juárez, uno nombrado el Chileno y otro Juan Gomez, hicieren fuga de los Indios en los caballos montados, dejando al exponente que custodiaba la caballada y fue con ella preso por los indios, en cuyo poder estuvo once días, de quienes hizo fuga en un caballo que pudo lograr del cacique que los mandaba, y aunque le siguieron desde media tarde el veintiuno del pasado, hasta que anocheció, no pudieron darle alcance, y se mantuvo después en el campo hasta que fue hallado por la citada partida, respecto a que rendido el caballo no podía caminar mas que muy despacio.

Preguntado si conocía anteriormente a Mariano Serrano y a los demás que deja citados, si sabe que en algunas otras ocasiones tenían este ejercicio y si llevaban Licencia para salir al campo.

Responde: Que conocía anteriormente al citado Serrano y a Juárez de peones, pero no sabe tuvieren antes este oficio de salir al campo, ni menos si para ello llevaban Licencia, ni si la necesitaban

Preguntado: si sabe o entendió qué nación de indios fueron los que le cautivaron, si le condujeron a los toldos y por qué parajes del campo anduvieron

Responde: que según comprendió a un indio algo ladino eran ranqueles los que le aprehendieron y nunca lo llevaron a los toldos, y si se mantuvieron en el campo potreando, pero como no le asiste experiencia alguna ignora los parajes por donde anduvieron hasta el citado día que hizo fuga. Que de sus compañeros y patrón nada sabe, pero infiere no los hayan cogido los indios por ir en buenos caballos y el referido Serrano y Juárez son solteros, el primero alto flaco color moreno, su cabello con gorro de seda, y le falta un diente en el lado de arriba y le solía ver frecuentemente en la plaza nueva de [marina] en Buenos Aires; y el segundo es bajo de estatura de color indiado grueso y con trenza crecida de cabello, y lo ha conocido en la Villa de Luján y sus inmediaciones, pero de uno y otro ignora dónde tenían su paradero; que es de edad de veinticinco años y no sabe firmar.

Frontera de Luján. 1º de octubre de 1790.

Juan Balcarce.

Mayo, Carlos (Ed.), Fuentes para el estudio de la frontera, voces y testimonios de cautivos, fugitivos y renegados. (1752-1790), Grupo Sociedad y Estado “Ángela Fernández”, F.H., Depto. De Historia, UNMdP, 2002, pp.(72:74).

Edición y corrección: Van Hauvart Duart, Maximiliano L. Estudiante de Letras. FH, UNMdP.

Carlos Van Hauvart

Carlos Alberto Van Hauvart
Es Profesor por la Facultad de Humanidades de la UNMdP, docente regular en la Carrera de Historia de la FH, en las materias de Americana Contemporánea y Didáctica y Practica de la Enseñanza. Miembro del GEL, CeHis, FH, UNMdP. También es Profesor Regular en la materia Historia del Ciclo Básico del Colegio Nacional Dr. Arturo Umberto Illia, Departamento de Ciencias Sociales, UNMdP.

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