Declaración del cautivo Hipólito Bustos, diciembre de 1780.

Dos palabras acerca de la fuente que integran esta edición. Se trata de las declaraciones de cautivos existentes en la sección Comandancia de Fronteras de la Sala Novena del Archivo General de la Nación y otros legajos del mismo fondo documental. Su texto ha sido modernizado para facilitar la lectura de un público amplio y no solo académico.

Declaración del cautivo Hipólito Bustos, diciembre de 1780

Declaración del cautivo Hipólito Bustos que viene de la costa del Río Colorado, y salió del fortín de los portugueses el día nueve por la mañana y tomada de persona por el Comandante Don José Servén por mí el Ayudante Mayor Sebastián de la Calle en presencia de los que abajo firmamos.

Preguntado dónde lo cautivaron y en qué tiempo. Responde le llevaron del puerto de San Clemente de Lobería donde era capataz con otro peón en el mes de septiembre.

Preguntado qué número de indios y de qué nación eran los que le cogieron, responde que solo eran treinta y cinco, seguro pehuelches del cacique Negro, entre ellos dos caciques que uno que era su amo. Se llama Jacinto y el otro ignora su nombre.

Preguntado dónde le condujeron, responde que a Río Colorado con esta banda donde tenían las tolderías los pehuelches.

Preguntado si el cacique Negro está con los suyos en la misma costa responde que no, y que los tiene a la falda de la Sierra donde se pone el Sol y no sabe su nombre.

Preguntado cuántos toldos había donde él se escapó y qué número de indios, responde que más de ochocientos por hallarse juntos los indios en la costa del dicho río Colorado y que oyó decir había otros en aquel terreno, que el número de indios que en la vez había como ve quinientos poco más o menos que cada quince días mudaban de sitio y que solo aguardaban llegasen a esta entrada para pasarse a la otra banda del Río Colorado.

Preguntado si de su toldería que salieron indios, para unirse a los aucas, en esta última invasión, responde que con ese cacique y su amo salieron más de ochocientos indios, que ignora el paraje donde se habían reunido con las demás indiada que oyó decir venía.

Preguntado porque el cacique Negro no iba junto con Lorenzo y vino aparte responde que lo ignora.

Preguntado si ha encontrado hoy indios, responde los divisó de lejos cerca y de la sierra del Volcán, que iban con algún ganado y que según las noticias que ha habido a su llegada, parecía el cacique Negro por el rumbo y camino que le traía, y que pudo libertarse de ellos por haberse recostado a la costa del mar y esconderse en unos médanos.

Preguntado si tenían cautivos y cautivas, responde que tenían bastantes juntos y que les dijo el cacique Cabral no tuviese recelo no se le escapase porque querrán hacer la paz con los cristianos y que entonces se rescatarían.

Preguntado dónde se escapó y qué tiempo ha tardado en llegar a esta frontera responde que desde el mismo río Colorado hizo la fuga que le proporcionó la embriaguez de los indios del que habían traído el aguardiente de la Costa del paraje donde están las poblaciones de los españoles a los que llevan ganado los indios, para trocarle por esta bebida, tabaco, yerba, que ha visto traen de dicho paraje.

Preguntado cuánto tiempo ha tardado en el camino y de qué se ha mantenido responde hace un mes, bien caminando, en un solo caballo, manteniéndose con huevos de avestruz con cuya clara mitigaba la sed, que ha pasado desde la sierra, hasta esta frontera, que ha caminado tres días, sin encontrar una sola gota de agua.

Preguntado que no habiendo agua en el campo vienen los indios a insultarnos, responde ignora el cómo o que si ellos como baqueanos, salen a la aguada, que él no ha encontrado ni ha visto, pero que sabe que ellos van dejando a su caballada, en los arroyos, de las sierras por acá y que sólo se vienen con dos para entrada, llevan detrás los que sobran.

Preguntado si les oyó decir a los infieles tenían intención de volver a estas fronteras, responde que no, y que sólo les oyó decir que llegaron a esta última entrada que se iban al otra lado del Colorado, que es cuando sabe y ha oído decir y que habiéndosele leído esta declaración ratifica en la misma y por no saber firmar lo ejecuta conmigo, a las funciones que se hallan previsto.

Fuerte de Chascomús, 9 de diciembre de 1780.

Sebastián de la Calle, Juan L. de Sosa, Nicolás Quintana.

Mayo, Carlos (Ed.), Fuentes para el estudio de la frontera, voces y testimonios de cautivos, fugitivos y renegados. (1752-1790), Grupo Sociedad y Estado “Ángela Fernández”, F.H., Depto. De Historia, UNMdP, 2002, pp.(33:34).

Edición y corrección: Van Hauvart Duart, Maximiliano L. Estudiante de Letras. FH, UNMdP.

Carlos Van Hauvart

Carlos Alberto Van Hauvart Es Profesor por la Facultad de Humanidades de la UNMdP, docente regular en la Carrera de Historia de la FH, en las materias de Americana Contemporánea y Didáctica y Practica de la Enseñanza. Miembro del GEL, CeHis, FH, UNMdP. También es Profesor Regular en la materia Historia del Ciclo Básico del Colegio Nacional Dr. Arturo Umberto Illia, Departamento de Ciencias Sociales, UNMdP.

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