Nueva Holanda en el aula: El Patroonship como modelo de colonización. El conflicto entre Van Rensselaer (Rensselaerswyck) y la Compañìa de Indias Occidentales.

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ISBN: 978-987-544-747-9

El Patroonship como modelo de colonización. El conflicto entre Van Rensselaer y la Compañìa de Indias Occidentales (1).

Por Diana A. Duart

El patroonship fue la modalidad, que le permitía a un miembro de la Compañía Holandesa de Indias Occidentales radicar  a 50 colonos en los Nuevos Países Bajos, en las primeras décadas del siglo XVII. Este mecanismo fue ideado para poder poblar las zonas aledañas a la isla de Manhattan. La expresión patroonship hace referencia a la acción del patrocinio.

La Compañía, en los inicios, basó su poder económico en el establecimiento de factorías peleteras que le aseguraban el monopolio de la comercialización de las pieles. Pero esta práctica dejaba expuesta, a su vez, una debilidad. Y era la referida al poblamiento europeo de los nuevos territorios.

Las propuestas para alcanzar aquel objetivo estuvieron influenciadas por ambiciones personales (patroonship), necesidades corporativas (Compañía) y exigencias estatales (Países Bajos). Para ello se redactó un documento  conocido como Libertades y Exenciones (la primera versión fue en 1628 y una posterior revisión en 1629).

La propuesta de 1628 establecía que el comercio de pieles continuaba siendo una prerrogativa exclusiva de la Compañía. Esta situación fue reclamada por uno de los miembros más destacados de la Cámara de Ámsterdam, y su vez exitoso patroon:  Kiliaen Van Ressenlaer. Pero otros beneficios fueron reconocidos a los territorios patroonships, como el derecho a ejercer justicia, instalar molinos para molienda, criar ganado, explotación minera, caza, pesca, tener prioridad en la compra de la producción por los colonos y cobrarles impuestos de hasta el 10% sobre todo lo producido por éstos.

Los patroonships podían comerciar entre ellos cualquier tipo de mercancías, menos pieles. Ese tráfico podía hacerse con embarcaciones propias dentro del territorio americano, pero cuando el intercambio era con Europa el transporte solo se hacía con barcos de la Compañía.

Con una disimulada presión Van Rensselaer logró, en el inicio del invierno de 1629, que la comisión de asuntos de los Nuevos Países Bajos de la Compañía iniciara una revisión más profunda de las Libertades y Exenciones. Estaba claro que se había desatado una clara competencia entre los intereses de los patroonships y los de la Compañía.

Una de las modificaciones estuvo relacionada con los requisitos de edad. Mientras que antes un tercio de los colonos debían superar los 15 años, en la revisión se reducía a un 25% de éstos.

En cuanto a la adquisición de tierras, se incrementó en un 25% la cantidad de tierras que podía adquirir un patroonship. De esta manera, podía comprar 4 leguas con frente costero o 2 leguas en ambas márgenes de un río. Para evitar el monopolio de tierras, la Compañía estableció una distancia de 7 u 8 leguas entre una propiedad y otra. Estos predios, que hacían de separadores, eran propiedad de la Compañía y en algunas oportunidades se las podían arrendar al patroon para explotarlas. La introducción de esclavos estaba destinada, solamente, para los trabajos en el campo. Las actividades artesanales estaban reservadas para los colonos europeos.

El comercio obtuvo algunas modificaciones relevantes. La Compañía rebajaba el impuesto a las mercancías transportadas en sus barcos. El mismo pasó del 10% al 5%, dicha tasa se abonaba al finalizar el viaje de retorno pero con la reforma no se fijó un límite de tiempo para abonarlo. Esta ventaja generó un crédito ilimitado a favor de los patroons.

Si bien la Compañía conservó el monopolio del comercio de pieles, en tanto que sólo ella podía tratar con los nativos, la novedad fue que los patroons pudieron participar de esta actividad solo si lo hacían con “personas libres”. Esto hizo que toda la línea costera, que rodeaba a Manhattan, se poblara de traficantes privados de pieles.

Otro beneficio ampliado fue el de la pesca. Si bien esta actividad estaba permitida a los patroons, el comercio y transporte del pescado era uno de los monopolios más celosamente protegidos por la Corona holandesa. Sin embargo, se habilitó a los patroons a transportar pescado con destino a “tierras neutrales”.

Estas y otras modificaciones marcan el auge de la influencia de  Van Rensselaer. Al poco tiempo de ser aprobadas el ascendente del poderoso patroon comenzó a declinar. Fue en ese momento que otros miembros de la Compañía, decidieron poner a Marcus de Vogelaer –viejo adversario de Van Rensselaer – al frente de una investigación y revisión de aquellos beneficios obtenidos en la Carta de 1629.

Vogelaer insinuó que el accionar de Van Rensselaer, como líder de los patroonships, había perjudicado a la Compañía en diferentes asuntos y competencias. En este contexto, la autoridad de ésta comenzó a recomponerse en detrimento de aquellos. Hacía 1631, la situación de los patroonships era crítica. La tensión entre ambos grupos llegó a un estado tal, que los Estados Generales de los Países Bajos debieron intervenir a través de la conformación de un comité que arbitrara en la disputa. En sus conclusiones, se estableció que la Compañía de Indias Occidentales había obstruido las operaciones de los patroons y por lo tanto debía pagar por las pérdidas que les había causado. En función de lo establecido por las Libertades y Exenciones, se pautó que  Van Rensselaer debía asentar a los colonos en Rensselaerswyck antes del 19 de noviembre de 1630. Esta operación resultó dificultosa, ya que no era fácil conseguir colonos para las nuevas tierras. Su tenacidad y disponibilidad económica le permitieron concretar la empresa con éxito, pero no todos los patroons pudieron vencer las dificultades.

Más allá de las discusiones, los Nuevos Países Bajos fueron un área sub poblada en los tempranos años de 1630 que mantuvo una riesgosa dependencia del tráfico con las Provincia Unidas. Solo el impulso de Rensselaerswyck se presentó como un “cuestionable ejemplo” (con motivo de sus influencias y beneficios obtenidos) de los esfuerzos de Van Rensselaer. El patroonship se constituyó como un intento del sistema señorial, y fracasó antes de que los síntomas del feudalismo pudieran sentirse en América.

La caída del patroonship se debió a una serie de decisiones erróneas. Se establecieron restricciones a inversores privados, lo cual hizo poco atractivo el sistema para aquellos que buscaban ganancias a través del comercio de pieles. Unos pocos accionistas de la cámara de Ámsterdam, priorizaron al sistema y sus beneficios frente a una lógica económica más amplia. Pero por sobre todo, porque la colonia no logró convertirse en un objetivo de interés nacional en las Provincias Unidas durante los años de la guerra. Además, diferentes tasas, gravámenes y sobrecargos se aplicaban al transporte y el comercio, que se ejecutaban de manera monopólica a través de la flota de la Compañía.

Citas

(1) Duart, Diana, “El Patroonship como modelo de colonización. El conflicto entre Van Rensselaer y la Compañìa de Indias Occidentales” en; Duart, Diana A. (Dir.), Holandeses, franceses e ingleses en América del Norte en el siglo XVII, Nueva Holanda en el Aula, Ediciones Aportes de la Historia, Mar del Plata, 2017, pp.22:26.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Carlos Van Hauvart

Carlos Alberto Van Hauvart
Es Profesor por la Facultad de Humanidades de la UNMdP, docente regular en la Carrera de Historia de la FH, en las materias de Americana Contemporánea y Didáctica y Practica de la Enseñanza. Miembro del GEL, CeHis, FH, UNMdP. También es Profesor Regular en la materia Historia del Ciclo Básico del Colegio Nacional Dr. Arturo Umberto Illia, Departamento de Ciencias Sociales, UNMdP.

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